El principal propósito de este artículo no es quejarme de lo desastrosos que son los servicios de Antel, AntelData y Ancel. Sino plantear los hechos que me han ocurrido en los últimos días y que el lector opine si uno no tiene el derecho de encolerizarse.
Me mudé. Y eso para los clientes de Antel y Cía. no es algo trivial, así que si alguien va a mudarse dentro de Montevideo vaya viendo con lo que se va a encontrar.
Lo primero es el traslado de la línea de teléfono fijo. En mi caso, la única razón por la que tengo telefonía fija es porque es necesaria para tener ADSL. Para ello llamé al 123 e hice el trámite por teléfono, en particular no era un traslado, sino que contratar un nuevo servicio y dejar el número anterior en el domicilio en que vivía para luego hacer un cambio de nombre del servicio viejo. El trámite fue rápido y simple y me dijeron que iban a ir a colocarme el servicio el martes siguiente, siempre y cuando no lloviera (hecho curioso número uno) Esto fue un viernes, día anterior a la mudanza. Hasta aquí bien. Incluso me preguntaron a qué hora me quedaba bien, y les dije que el martes sólo podía después de 14:30. Y ahora viene el segundo hecho curioso: hasta que no me coloquen el nuevo servicio no puedo hacer el cambio del servicio anterior… pero bueno, nada del otro mundo. Venía demasiado bien todo, incluso me transfieren con AntelData para empezar el trámite del traslado de ADSL, todo sin ni siquiera cortar la llamada.
Es cierto, se demoraron unos minutos en atenderme, pero lo hicieron. Y cuando lo hicieron, me dijeron que hasta que no tenga el servicio de teléfono contratado y colocado, no puedo empezar ese trámite. Y bueno… venía demasiado bien. Muchas gracias y clic… - Hasta el martes – pensé – si no llueve.
El martes se aguantó sin llover, y llegué a mi nueva casa a las 14:45, aproximadamente… corriendo para no desencontrarnos. Pero… al llegar, me entero que ya habían ido… ¡dos veces! Una vez a las 10 de la mañana y otra a las 12. Qué extraño, voy a llamar. Pero llamar es todo un tema, porque no podía irme del apartamento, porque capaz que volvían, pero la llamada no es gratuita desde el celular, así sea Ancel, aunque probablemente las operadoras de Ancel y las de Antel estén sentadas una junto a la otra… ¡o quizás sean las mismas! Incluso al llamar al número de informes de Ancel (*611) y pedir que me transfieran al 123 me dicen que no pueden hacerlo (aunque una vez logré que lo hicieran) porque la llamada al 123 no es gratuita. “Pero llamá desde el fijo” me dice Daniela (o Paula, o Teresa, o la que sea) y estoy seguro que mientras me lo decía se aguantaba la risa.
Bueno, luego de gastar unos cuantos minutos con la espera en el 123 me dicen que efectivamente habían pasado por mi domicilio. Y al preguntarle por la hora me dicen que el horario acordado es sugerido, “pero ellos pasan cuando pueden”.
¿Y ahora? ¿Cuándo pueden volver a venir? Les pregunté. “Hasta las 18 horas pueden volver a pasar, así que no abandone el domicilio.”
Y los esperé, sabiendo que no iban a volver. Y no lo hicieron. Después tuve que volver a llamar para arreglar nuevo día (¿y hora?).
“Usted podrá hablar… menos minutos” me dijo la de Ancel al llamar.
“Sí, mirá… te va a quedar para el sábado.” Listo, más de una semana sin telefonía ni Internet. Pero al menos el sábado estoy en mi casa. ¿Y la hora? Cuando ellos puedan.
Tampoco te podés pelear con Antel, si no hay otra.
Mientras tanto… uno trata de arreglárselas con lo que tiene, en este caso el celular. Y para Internet, el servicio de Wap. Son sólo 70 pesos al mes, y por algo es… Además de ser extremadamente lento, dos de cada tres veces que uno intenta acceder a una página le aparece Servicio disponible para quienes tienen contratado el servicio Wap “¡Pero yo lo tengo!” Bueno, a llamar a mis amigos del *611, al menos esta vez es gratis.
Les doy un consejo: no llamen… total, nunca solucionan nada. Mi teoría es que tienen enfrente un pizarrón con estas opciones, y sólo tienen que elegir una:
- Pruebe sacar la batería y volverla a colocar.
- Pruebe sacar el chip, esperar unos minutos y volverlo a colocar.
- Pruebe borrar todos los mensajes del buzón de entrada de su celular.
- Pruebe borrar el caché y las cookies del navegador de su celular.
En mi caso eligieron la última… supongo que fue porque es la que más se parece. Aunque muchas veces la elección es al azar.
Así fui tirando hasta el sábado, que fue cuando llegó un señor muy simpático que en dos minutos dejó todo funcionando. Como hecho curioso número tres, me dejó una ficha de las que van en la pared de recuerdo, porque yo ya tenía. “Te la tengo que dejar igual”.
- Y ahora, ¿para el traslado del ADSL?
- Andá hasta Antel, ahora mismo y ya lo pedís.
- Gracias.
Pero no, luego de esperar como media hora en una de las poquísimas casas de Antel donde se puede hacer tal trámite, me dijeron que era de lunes a viernes, a partir de las 9 horas.
El lunes a las 9:30 estaba ahí. Saqué número, sólo 10 adelante mío. Lástima que eran dos personas atendiendo. Finalmente hice el trámite, cuyo costo es el equivalente a un mes, e iba a estar listo en 48 horas. Ahí también me enteré que la mensualidad la iba a tener que pagar en su totalidad, puesto que nunca desactivé el servicio en el antiguo domicilio. Bueno, ya nada me importaba, porque el miércoles (doce días después de la mudanza) iba a tener ADSL.
Qué iluso.
El miércoles, me informaron que iba a ser el viernes el tan esperado día. “La gente nos llama y se indignan con las demoras” fue lo que me dijeron. ¿Y entonces? ¿No piensan hacer nada al respecto?
Peeero, finalmente llegó el viernes y, 96 horas después del momento que me dijeron 48, tuve Internet (aleluya hermano) y pude actualizar mi antivirus (con lágrimas en los ojos).
Y colorín colorado… ¡nada!
El domingo, sí señor, el domingo llegan las 12 horas de conexión ininterrumpidas del día, se desconecta, y al momento de conectar Error 691. Nooo. A llamar a mis amigos de AntelData, total… ahora tengo fijo. Ellos tienen dos teléfonos, el 0800 1111, que es el comercial, y el 0800 1199 el de problemas técnicos (a cualquiera de los dos hay que pagar si se llama desde un Ancel). Llamé al último, parecía un problema técnico, además es el único que atiende los fines de semana. Luego de escucharme I did it my way versión midi como tres veces y media (¿pagarán los derechos de autor?) me atiende una chica. “Uy no, mirá el error 691 es en comercial. Llamá al 0800 1111, el lunes después de las 9”.
Obvio.
Este error aparentemente puede pasar “porque sí” y si te pasa antes de un fin de semana largo, arrancá para el ciber.
Alguno por ahí se pregunte: ¿y qué bobada con Internet? Te aguantás y chau.
Sí, obvio, aguantarme es la única que tengo. En mi caso lo preciso porque estoy desarrollando un proyecto para facultad, donde la conexión es un requerimiento. Pero así sea para entrar a www.carlosgardel.com.uy a escuchar radio Clarín todo el día, uno contrata un servicio y lo quiere usar. Tiene el derecho. Y no menciono los precios, que en Uruguay pagamos el triple que en Bs. As. por una conexión cinco veces más lenta.
Y bueno, el lunes voy a llamar, porque no tengo otra… la otra ya la probé (la dedicada) y comprobé que era incluso peor. Y espero que no me agarre turismo, sino voy a estar sin conexión hasta que los huevos de pascua estén de oferta.